El Futuro Ya Está Aquí. El Día en que la Cirugía de Catarata se Sintió Verdaderamente Fisiológica
Hay momentos en una carrera quirúrgica que se quedan contigo. No por su complejidad, no por su dificultad, sino porque algo cambia dentro de la forma en que entiendes lo que haces.
Tuve la oportunidad de comenzar mi carrera quirúrgica con el sistema Infinity. La transición a Centurion fue un salto enorme, pero en aquel momento no tenía la mentalidad adecuada para comprenderlo plenamente. La fluídica activa cambió para siempre la forma en que hacemos cirugía, pero creo que muchos de nosotros, como comunidad quirúrgica, no captamos por completo su valor al principio.
Después llegó Active Sentry, y resultó más fácil de entender, quizás porque nos acercaba a algo muy intuitivo: operar en condiciones cercanas a las fisiológicas. Eso tenía sentido. Y con el tiempo, la evidencia lo confirmó.
Ahora, este nuevo salto tiene todo el sentido para mí. No solo por lo que la tecnología hace, sino por el camino que hay detrás. Siento la responsabilidad de comunicar esto con claridad y honestidad a mis colegas.
Hoy, la cirugía de catarata y la de retina están más conectadas que nunca, la fluídica se está redefiniendo y compartiendo entre disciplinas, la entrega de energía ha evolucionado, y las condiciones fisiológicas ya no son una aspiración. Están integradas en el sistema.
Este fue uno de esos momentos. Por primera vez tuve la oportunidad de trabajar de verdad con la nueva plataforma de Alcon, Unity. Pero este no fue mi primer encuentro.
Este momento empezó hace más de tres años. Por aquel entonces me presentaron la tecnología cuando todavía estaba en desarrollo con el equipo de I+D. Era cruda, temprana, llena de potencial. Tuve la oportunidad de aportar mucho feedback, de compartir lo que vivimos dentro del ojo, con qué luchamos, qué desearíamos poder controlar mejor. Fue un proceso de construcción, no solo de observación.

Dos años después fui a Lake Forest. Esa fase fue distinta. Se trataba de refinar. Trabajamos con múltiples escenarios, distintas condiciones, llevando el sistema al límite, ajustando comportamientos, mejorando cómo respondía. Hablamos de fluídica, energía, parámetros, pero, sobre todo, de cómo todo esto se traduce en decisiones quirúrgicas reales.

Hace alrededor de un año estábamos viendo los detalles finales. No solo el rendimiento, sino también cómo comunicar esto a los cirujanos. Cómo presentar una tecnología que no es solo mejor, sino diferente en su lógica.

Y hoy la he usado por primera vez en el quirófano con pacientes reales. Lo que ocurrió fue exactamente lo que esperaba. No porque fuera predecible. Sino porque estaba preparado para ello.
Esto es algo que creo importante decir. La tecnología no se sintió ajena. No se sintió como si tuviera que adaptarme a ella de forma forzada. Se sintió natural. Y creo que eso viene de entender la mentalidad que hay detrás. Entender cómo tomar decisiones en un sistema que ya no se basa en forzar parámetros, sino en trabajar con la fisiología del ojo.
Lo que experimenté no fue una mejora incremental. No fueron solo mejores cifras o más control. Se sintió como una manera distinta de hacer cirugía. Un cambio real.
Por primera vez sentí de verdad que estaba trabajando en condiciones fisiológicas. No intentando simularlas o proteger al ojo de la inestabilidad, sino estando ahí. La cámara anterior se sentía estable de una manera muy natural, la fluídica no era solo reactiva sino predictiva, y el sistema no se sentía como algo que tuviera que estar gestionando constantemente. Se sentía como algo que trabajaba conmigo.
La eficiencia no venía de usar más energía. Venía de la coordinación, del timing, de cómo la energía interactúa con la fluídica y con el fragmento en cada momento.
Y al mismo tiempo, algo aún más importante estuvo presente durante todo el procedimiento. Seguridad. Un nivel de seguridad que no necesitas perseguir. Lo sientes. Está ahí, de manera consistente, en cada paso.
Aquí es donde creo que se está produciendo la verdadera revolución. No solo en la tecnología en sí, sino en la forma en que nos empuja a pensar de otra manera. Durante años nos hemos formado para centrarnos en parámetros, vacío, potencia, números. Pero el futuro no va de eso. El futuro va de entender el ojo como un sistema dinámico y respetar su fisiología durante la cirugía.
Esto es lo que Unity trae. Un salto cuántico. Un paso exponencial hacia adelante. De la seguridad a la eficiencia, y por fin a algo que llevamos años persiguiendo: la verdadera cirugía fisiológica.
Y conduce a una reflexión muy simple. El día que operamos nuestros propios ojos, los de nuestra familia, los de nuestros pacientes, este es el nivel al que deberíamos aspirar. No porque la tecnología lo permita, sino porque la responsabilidad lo exige.
Esta experiencia me hizo sentir orgulloso. Orgulloso como cirujano, como educador y como alguien que cree que el futuro no es algo que esperamos. Es algo que construimos.
Y hoy, se siente como si ya estuviéramos allí.
Hitos clave en el camino de Unity
- Primera experiencia práctica con Unity durante el congreso anual de la ASCRS en San Diego, 2023
- Visita del equipo de I+D de Alcon a Ciudad de México, octubre de 2023
- Primera visita en profundidad a las instalaciones de I+D en Lake Forest, 2024
- Visita avanzada de desarrollo y refinamiento en Lake Forest, 2025
- Fase de lanzamiento global en ciudades clave: Madrid, Copenhague, Dubái, Colombia, y muchas más por venir
- Participación en el Beat Ivo Challenge en el Bascom Palmer Eye Institute, Miami 2025
Primera cirugía en el quirófano — abril de 2026.

